MÉDICA TERESA FONCADES
Posted by serendipia on 13th octubre 2009
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Describirá los tópicos de interés del sitio.
Posted by serendipia on 6th julio 2009
Información
Author: serendipia
¿Qué es Serendipia? El término es una castellanización de serendipity, palabra que el británico Horace Walpole usó en 1754 para designar la casualidad y/o la sagacidad de tres príncipes persas de Las mil y una noches, para encontrar siempre lo que buscaban, tal como hoy hacemos en internet. No obstante, el origen del vocablo es árabe y proviene de las historias de Simbad en Serandib, lo cual establece un bello lazo con la literatura.
Las categorías que encontrará el lector en la lista de la izquierda permiten diferenciar los temas de interés que aborda este sitio: UrVerde incluye textos sobre el agua y la vida del planeta, Suplemento es un apartado dedicado al sujeto del inconsciente y al psicoanálisis, Vena Tinta incorpora distintas formas de expresión literaria, mientras la categoría General se dedicará a asuntos de actualidad y a orientar al visitante sobre el devenir de la página.
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EN MEMORIA DE MICHAEL JACKSON
Éxitos de Michael Jackson
(HACER CLIC EN EL ENLACE ANTERIOR PARA VER BAILAR A JACKSON EN YOUTUBE)
Usaba guantes y alisó progresivamente sus cabellos, como si temiera que algunas advertencias se adhirieran a las puntas de sus dedos o quedaran detenidas como escarcha matinal entre las sinuosidades frondosas que en sus primeros años le cubrían el cráneo; sus pesadillas consistían precisamente en admitir y ver que algunas cosas muertas que nos rodean pudieran animarse. Tal vez sólo frases, historias o letras… pero estaban allí, justo encima de su frente, coronándolo…
Quizás eran también sólo palabras eso que creyó sentir ascendiendo como salamandras o serpientes por sus antebrazos, y que terminaría incorponando como mascotas a su vida. Pero, ¿qué hacer con los lamentos que escuchaba como si fueran condenados a galeras, durante los sueños infantiles? El imperativo familiar de obtener fama sobre su pequeña espalda fue tan pesado como debió hacerlo para sus ancestros la travesía afroamericana. A él los jornales de azotes y cadenas le cayeron en fusas y corcheas directamente sobre el torso, unas descenderían sin duda hasta su vientre oscuro, sus caderas, sus muslos, otras, con angustia y mientras dormía, debieron contraer su ceño.
Tenía un talón de Aquiles pero no allí, sino en el mayor de sus órganos vitales. No obstante, tal como quiso, por esa piel fue muchos hombres, un nuevo niño o una mujer forjada en su deseo.
Veía otra luz y con ella otras sombras, que dibujaban inesperados rasgos, le retrataban ‘otro’; oía ese ritmo que vertió generoso en el barro del que estamos hechos los hombres de su tiempo, como el orfebre negro cuyos deltoides reflejan con más fidelidad al sol que el oro. Cantaba, sí, ¿cómo olvidar que el precio por conservar su clara voz de niño lo pagó su cuerpo? Ese cuerpo que se convirtió en objeto, el más precioso, si bien esa valía ni tomó ni tributó nada a las proporciones ni al color, sino a la indómita cadencia, a la elasticidad y al ritmo de una raza, capaz de hacer gritar a las caderas su verdad de origen.
Ningún de sus éxitos o de su fortuna pueden dar cuenta ni enmendar la pérdida de ese poema mudo que fue cuando enseñó otra forma de danzar al mundo; eso no podrá borrarlo nada de esa historia, marcada por el afán de un hombre que insistió en creer que debajo de su piel hallaría inscrito el secreto de sí, mientras borraba al ‘otro’.
Precisamente, duele saber que debajo de esa piel herida, yace ahora muerto el bello Mozart negro de la danza pop.
25 de Junio de 2009
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Posted by serendipia on 17th mayo 2009
Como espectadora de cine arte cree que evita embarcarse en un drama mediocre o en una trillada secuencia de persecución gringa, para ir a la fija tomo la recomendación adicional de amigos avispados, pero a pesar de esas precauciones uno puede llegar, como me sucedió, a ver cintas como la muy difundida “Irreversible” de un reputado francés que no nombraré, exhibida en el “artístico” MAMBO, lo cual me pareció una garantía extra.
Muy original desde los créditos, la cinta exhibía algunos nombres escritos de derecha a izquierda, letras invertidas y bloques de texto iban giraban hacia un lado, como poniendo en obra el concepto de lo reversible, desde la primera toma, donde el rectángulo luminoso de una puerta conducía a una alcoba puesta de cabeza. Tomas interesantes de una cámara situada en ángulos difíciles descubrían los sombríos escenarios iniciales ante quienes pronto reconocimos el rigor de su factura.
Lejos de moralizar y en franca sospecha contra las censuras, prefiero el examen de lo que se me presenta y comprender el contenido para justificar la forma de la obra. Sin embargo, esta vez salí antes de que concluyera la proyección lamentando que mi estómago no devolviera por mi mente lo que acababa de serle introducido. Quiero decir que no vi la película, no, no la vi, soporté sin embargo dos infortunadas secuencias de atrocidades presentadas hasta el más mínimo detalle, con lentitud, en tiempo real, con sevicia. Las dos veces dejé de ver con la esperanza de que luego ya todo hubiese concluido, pero no, el horror continuaba sin justificación diferente a que cada espectador tuviese que vivir palmo a palmo aquella infamia. Me pregunté por qué razón permanecía allí, experimentando a través de la mirada cosas que no aceptaróa de otro modo y decidí marcharme.
Se podrá decir que no tengo la autoridad para juzgar la cinta porque no la vi. De acuerdo, aunque sólo parcialmente. No juzgaré la cinta, pero puedo pronunciarme frente a la experiencia que tuve. Y es que un instante antes de ponerme en pie, comprendí que el título “IRREVERSIBLE” me había parecido tan bien pensado desde las primeras tomas, tan ubicuo, que intuí que también para el espectador, aquella experiencia estaba pensada como tal: sería irreversible. Supe que de lo ya, a medias percibido”, me quedaría el hórrido recuerdo y tuve miedo. Así, decidí al punto que yo no quería vivir allí algo siniestra e inesperadamente irreversible y me prohibí seguir mirando.
Una vez respiré el aire del Parque de la Independencia y vi correr los automóviles bajo mis pies por la calle 26, recordé el más reciente artículo de Slovav Zizek, donde reflexionaba sobre la ferocidad del superyo contemporáneo, mucho mayor que el duro superyo moderno, en tanto el de nuestro tiempo no prohibe gozar, sino obliga a hacerlo. Pensé en el prestigio de la película, de hecho la sala estaba mucho más llena que en las tres ocasiones que he frecuentado el cine en esta semana. Todo el mundo se soporta aquella miseria humana, mira, padece y vive toda esa degradación, esa bestialidad que si bien no supera la realidad, hace publicidad al horror, lo recrea y se solaza en él.
No me explico ese fenómeno sino por dos condiciones que me parecen propiciarlo:
Vivimos en la confusión de una sociedad sin límites, que cree haberse liberado de todas las creencias y todos los dioses, cuando en realidad profesa una fe más ciega a dioses más oscuros de los que existieron en el pasado: el capital, la fama y su cantinela totalitarista “Todo es posible”.
Por eso, hay ocasiones en las que no es vano detenerse a reflexionar si debe uno exponer su percepción y su memoria a la propuesta de un así llamado “artista”. Se dirá que el arte no es equivalente a la realidad, sin embargo, sabemos que las vanguardias del arte dicen lo contrario, que la representación ya no es la opción artística por excelencia, que las reflexiones del pasado siglo han llevado a introducir obras de arte que son verdaderos actos de intervención en la realidad efectiva de las sociedades: las performancias, donde lo que se produce en acto es vivencia y por ende modificación de las relaciones sociales o los sujetos.
De otra parte, lo que concierne estrictamente a lo visual, nos plantea que presenciar un acto es altamente efectivo porque es una forma de vivirlo. ¿Qué diferencia hay entre verlo con la cámara del ojo “en vivo” o verlo en diferido a través de una cámara de video o de cine?
Me marché pensando en preservar mi mundo, seguirlo construyendo a mi manera, en tanto el mundo interior es tal y como uno lo percibe, tal y como uno lo hace, no en sometimiento a otro, sino como elaboración de una experiencia, que siempre es elegida. No se trata de prohibir nada a otros, como imposición, el asunto es preguntar si es imperioso hacer esa experiencia, si uno elige eso o hay otro que elige y uno consiente, se somete.
En este tiempo en que la desnudez y el sexo no hacen ningún ruido, en que todo ha sido visto y las prácticas perversas de alcoba no asombran a nadie, la pornografía ya no existe como exhibición de la intimidad sexual, lo verdaderamente pornográfico es la exhibición del asesinato y la tortura. Esto es lo que descarnadamente pude percibir en IRREVERSIBLE. Por eso, no me interesa ni el argumento, ni el contenido, ni la técnica de la cámara, ni nada de esa cinta, con las escenas que vi, me convencí de que es pornografía y de la peor. Sin embargo, el prestigio que le da la censura, genera lo que Lacan llamaba “un deseo loco”, que se provoca por la simple condición de proscribir su objeto. La gente responde de inmediato a ese resorte y por eso no se eximen del dolor más allá de su propia elección.
En lo particular, prefiero perderme de algo, de muchas cosas, incluso. Prefiero resguardarme del “todo puede ser”, que promueven el capitalismo, la ciencia y esos discursos contemporáneos de un arte pretendido. Preservar el No-todo es una buena consigna. A pesar de que me gusta mucho el cine y a pesar de las licencias que se le deben permitir al arte para transgredir ciertas barreras, también a él se le puede decir NO-TODO. No promuevo la censura, que en casos como éste, es una forma de publicidad. Solamente creo en ese desueto derecho que es la abstención, la abstinencia si se quiere, y me declaro abstemia ante la copa ofrecida del horror.
Enero 9 de 2004.
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Posted by serendipia on 6th abril 2009
Bienvenido. Esta página ha sido abierta con el propósito de que sirva de punto de encuentro. Vena Tinta es el nombre de la categoría que reúne temas de interés literario. UrVerde recoge las intenciones de ir de la letra al espacio de lo perecedero y la dinámica del planeta, mientras Suplemento es un apartado creado para discurrir sobre las lógicas que gobiernan a esas extrañas criaturas que para vivir se alimentan y producen palabras.
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